cultura:
La industrialización y urbanización de Corea del Sur ha traído muchos cambios al modo de vida de los coreanos. En el pasado la mayor parte de la población coreana vivía en pequeñas áreas rurales; sin embargo los cambios en el modo de vida del país llevaron a la población joven a buscar mejores oportunidades en las áreas urbanas (principalmente en la capital Seúl, donde habita cerca de un 25% de la población total del país). En décadas pasadas era común encontrar varias generaciones familiares viviendo bajo el mismo techo, pero hoy en día la sociedad coreana se basa en una familia nuclear
Intentando no aburrir con detalles geográficos, resumamos en que la República de Corea está ubicada en la parte sur de la península de Corea, por ello, y para distinguirlos de sus vecinos del norte, es comúnmente conocida como Corea del Sur.
La península está situada en el este de Asia, entre el mar Amarillo y el mar del Este. De forma que queda limitada al norte, por tierra, separados por una frontera militarizada, con la República Popular Democrática de Corea (RPDC o Corea del Norte) —ambas mitades formaron un solo país hasta 1945—, al este se encuentra el mar del Este, al sur el estrecho de Corea, que lo separa de Japón, y al oeste el mar Amarillo.
Corea es una de las civilizaciones más antiguas del mundo, según investigaciones arqueológicas, se estima que la península fue poblada desde el Paleolítico Inferior. Por tanto, la historia de Corea es muy rica y muy antigua. En general, hace aproximadamente unos 70 000 años que existió presencia humana, pero los umbrales de la historia coreana suelen situarse en el año 2333 a.C. Al principio de su historia culta, todos hablaban lenguas altaicas de la Siberia sur/central, pero estuvo gran parte de su historia dividida en reinos con dialectos y “sentimientos nacionalistas” propios que hacían guerras entre ellos, hasta que fue unificada por el emperador Taejo de la dinastía Goryeo en 936. Esto es importante por dos cosas: primero, Corea fue mayormente imperial, al estilo de Japón, y se preocupaban más por las conquistas internas y juegos de poder de sus reyes que por salir fuera, por tanto nunca pudo “contaminarse” de otras culturas —aún a día de hoy no parece tener especial interés en hacerlo más allá del comercio—. Y segundo, cuando lo hizo, mayormente se interesó solo por China y Japón, adoptando el sistema de escritura china ("Hanja" en coreano), en el siglo II aC, y el budismo en el siglo IV.
A día de hoy no usan Hanja, sino el idioma coreano, hablado por más de 65 millones de personas que viven en la península y sus islas periféricas, así como 5,5 millones de coreanos que viven en otras partes del mundo. Irónicamente no proviene ni del chino ni del japonés, sino que es prácticamente una invención propia. Mayormente se le entiende como único en su especie, aunque se contempla en su clasificación evoluciones de la familia altaica. Cuenta con su propio alfabeto, el hangul, que fue inventado alrededor del siglo XV. Puede confundir por su aspecto y creerse, como todos los países asiáticos conocidos usan símbolos, que hay alguna relación entre ellos. Pero el coreano, aunque por su aspecto puede parecer un alfabeto pictográfico, en realidad es un sistema fonético organizado en bloques silábicos, lo contrario a por ejemplo que el chino. Esto quiere decir que es un alfabeto que se compone de vocales y consonantes que se unen en sílabas, como pasa con el español. No obstante, la gramática y la sintaxis gramatical, la construcción de la frase, es bastante diferente al castellano o cualquier otra lengua.
—La mayoría de coreanos han de aprender inglés durante toda su educación pero no lo hablan muy bien, por no decir que sólo pueden comunicarse con palabras sueltas en su mayoría, a no ser que salgan fuera o se especializasen en estudiar eso—.
Kibun es una palabra sin traducción literal, pero lo más cercano sería el orgullo, el honor o la cara. Nunchi, por su parte, es la capacidad para determinar el kibun de otra persona. Si haces daño a alguien hieres tu kibun y por consiguiente a tus antepasados les hacerles perder la dignidad y, por tanto, perder la cara. Kibun entra en todas las facetas de la vida coreana, es importante saber cómo juzgar el estado del kibun del otro y cómo evitar que te lastimen el tuyo al mismo tiempo. Nunchi se hace observando el lenguaje corporal y escuchando el tono de voz, así como lo que el sujeto hace o dice. Normalmente cuando alguien tiene su kibun sano, parece “armónico”, calmado y en paz consigo mismo. Duerme bien, come bien, es amable y siempre está dispuesto a ayudar, por consiguiente eso lo hace bello.
Por cierto, en Corea es muy importante lo que dice la gente de ti, desde niños. Es deporte nacional hablar de los demás cuando estos no están delante. Y la reputación que tengas, tanto positiva como negativa, te cubre de gloria o de basura según el caso. “Lleva una vida construir una reputación y un segundo perderla”, en Corea es más cierto que en ningún sitio. Si hundes tu reputación, mas te vale ir a otro sitio o tener dónde esconderte hasta que la gente te olvide.
En los negocios, el kibun de un gerente se ve dañado si sus subordinados no le muestran el debido respeto. En realidad hay una estricta cultura laboral. Por ejemplo, normalmente siempre entra en las habitaciones primero el de mayor rango, está mal quitarse el abrigo si el de más alto rango no lo hace primero o nunca se rechaza la invitación de un jefe. “Si no se va el jefe, tú no te puedes ir de la oficina aunque sean las ocho de la tarde y ya sea lunes, martes o viernes, si el jefe decide que esa noche hay hoesik [salir de copas] tienes que cancelar todos los planes e ir con el resto del equipo, no hay excusa que valga”.
Hay que entender que el confucionismo es totalmente grupal, Corea es una, y las individualidades se miran mal. Cuidas a tu familia no por ti, sino para honrarlos a todos, trabajas con ahínco no por tu salario sino para que la empresa crezca y tu país crezca, estudias para ser un individuo apto que enorgullezca a tus padres y a tu país. Hay un proverbio que lo resume muy bien: "El clavo que sobresalga recibirá un martillazo".
Volviendo atrás, el kibun, como dije, se siente pero también se ve. Es importante porque esta es una de las muchas razones por las cuales la sociedad coreana es tachada de superficial. En general, en Corea tienes que parecer lo que eres y cometen, tal vez, ese típico error de que si pareces bueno, has de serlo.
No obstante hay que aclarar que en Corea no vale de nada ser solo bello. Las cirugías están a la orden del día, sí. Se espera que seas hermoso, se rechaza lo feo, pero no vale por sí mismo. Se dice, por ejemplo, que el actor más guapo de Corea es Kim Bum, de nombre real Kim Sang Bum, y el susodicho estudió en la Universidad de Jungang, en el Departamento de Cine y Teatro, es actor cantante y modelo, además toca tres instrumentos. En mujer, probablemente sea Park Shin Hye —por su octavo puesto en Forbes Korea Power Celebrity— se graduó de la Universidad Chung-Ang, es actriz pero también tocar la guitarra y hace danza clásica. Ambos se graduaron con cuadros de honor de altas calificaciones. No es: si eres guapo eres apto. Es: si eres apto, supuestamente serás guapo. La belleza externa proviene del bien, es una consecuencia natural de la belleza interna. Ser un ídolo es ser perfecto, se necesita el paquete completo. Por supuesto, esto es una idea filosófica confucionista, y no siempre se cumple.
Hablando de la inteligencia, Corea del Sur, es ahora la cuarta potencia económica de Asia pero hace 60 años era un país pobre y devastado. El Gobierno, tras la guerra contra su vecino del norte, impulsó la educación como motor económico y lo ha convertido en el pilar de su desarrollo. Levantar el país fue la principal razón al principio, pero ahora lo cierto es que los estudiantes terminan siendo tan competitivos por tres cosas: la competencia es enorme para entrar en las mejores universidades. La presión de la familia que aspira a que sean “hombres y mujeres de bien”. Y por último, la vocación. La gran mayoría de los coreanos estudian algo concreto porque quieren trabajar de algo para lo que tienen verdadera vocación. Es su “sueño”. Es decir, su camino va marcado por el futuro laboral que quieren elegir. Cuando un estudiante se pone a estudiar bajo horas interminables lo hace en principio por la obligación de sus padres, pero también porque se le ha metido en la cabeza que su objetivo en la vida es “esa” profesión y debe ser el mejor posible para tener el mejor trabajo posible y ganar mucho dinero mientras hace lo que ama. Esto es un problema pues, si quieres encontrar un buen trabajo, y cuando digo buen trabajo hablo de un trabajo en alguna de las mejores empresas coreanas, debes terminar tus estudios en alguna de las tres mejores universidades: Seoul National University, Korea University o Yonsei University. Si fracasa se habrá traicionado a él, no, los habrá traicionado a todos (documental sobre la educación coreana).
3 comentarios:
Muy bueno, me gusto mucho la información
Gracias por esta información
esta super chévere, muy completa la información y aprendí muchas cosas
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